La diarrea vírica bovina (BVD) es una de las enfermedades virales endémicas más importantes del ganado vacuno. La enfermedad está muy extendida y afecta al ganado doméstico y salvaje de todas partes del mundo, con la excepción de aquellos países que han conseguido erradicar el virus.

La prevalencia del BVD en España no es fácil de deducir, ya que no existen estudios a nivel nacional. De los estudios publicados se puede concluir que, en general, hay un nivel alto de seroprevalencia, indicando que la circulación del virus es común. Por ejemplo, se encontró una seroprevalencia de:
85,7% en Asturias (Mainar-Jaime et al., 2001).
94,2% en Madrid (Vega et al., 2004).
70,9% en Andalucía (Gomez-Pacheco et al., 2009).
Etiología y epidemiología
La BVD está causada por un virus del género Pestivirus, el virus de la diarrea vírica bovina (BVDV). Otros Pestivirus son el virus de la enfermedad de la frontera del ganado ovino (Border disease) y de la peste porcina clásica.
La infección con el BVDV está asociada con una amplia variedad de efectos reproductivos, que incluyen:
- Fracaso de la concepción y aborto.
- Fetos malformados.
- Mortinatos.
- Nacimiento de terneros portadores de infección persistente.
Los fetos infectados en el primer trimestre del embarazo (aproximadamente entre 30 y 120 días de embarazo) pueden desarrollar inmunotolerancia contra la cepa infectante de BVDV y nacer persistentemente infectados (PI) con el virus. Estos terneros eliminan continuamente grandes cantidades del virus y, como son la principal fuente de infección para el resto del rebaño, desempeñan un papel muy importante en la epidemiología del BVD.
Por lo tanto, los rebaños con animales PI, a menudo tienen una alta prevalencia de animales seropositivos.
Estos animales suelen morir en los primeros 24 meses de vida por la enfermedad de las mucosas, mostrando signos clínicos de diarrea severa y ulceración de la boca y pezuñas. Sin embargo, una minoría será clínicamente normal y vivirá por más de dos años.
Otros efectos de la infección transitoria con BVDV incluyen la supresión del sistema inmune en terneros, lo que resulta en un aumento de los niveles de neumonía y diarrea causada por otros virus y bacterias.
El control de la BVD
Se pueden aplicar dos tipos de control de la BVD:
Sistemático
No sistemático
El control no sistemático es implementado de rebaño a rebaño, donde no hay un esfuerzo coordinado y no hay beneficios de acciones simultáneas en rebaños múltiples, así que no se llega a una reducción de la prevalencia de la enfermedad a nivel regional o nacional.
Control no-sistemático o a nivel de granja
A nivel de explotación es importante empezar planificando y entendiendo el porqué se esta abordando el control del BVD:

Una vez que tenemos claros los objetivos del control, haremos una investigación inicial que nos permita estimar la presencia del virus.

PASOS PARA CONTROLAR BVD EN UNA EXPLOTACIÓN LECHERA

En explotaciones lecheras podemos utilizar leche de tanque para determinar el nivel de anticuerpos y deducir si ha habido circulación el virus. Habrá que tener en cuenta si ha habido vacunaciones, cuándo se han realizado y de qué tipo ha sido la vacuna.
- Las vacunas inactivadas tienden a generar un nivel bajo de anticuerpos detectables con ELISA y que desaparecen después de unas semanas.
- Las vacunas vivas generan anticuerpos de larga duración.
Un resultado positivo a anticuerpos nos indica que ha habido una exposición al virus o una vacunación, por eso es importante tener información de las vacunas utilizadas. La información que no tenemos es cuándo fue esta exposición. Debido a que los anticuerpos generados tras un contacto con el virus tienden a persistir de por vida, un resultado positivo solo nos indica exposición en algún momento de la vida del animal.
En explotaciones de carne y lecheras con una leche de tanque positiva para anticuerpos, podemos realizar un ‘Check test’ que consiste en analizar los anticuerpos en sangre de 5-10 terneros nacidos en la explotación de 9-18 meses de edad, de cada grupo de manejo.
Si la prueba del ‘Check test’ detecta anticuerpos, indica que el virus ha circulado entre los animales más jóvenes de la explotación, por lo tanto se recomienda hacer un muestreo del resto del rebaño para buscar animales PI.
Hay distintos métodos para hacer este muestreo.
En explotaciones lecheras se puede hacer un PCR de la leche de tanque. Animales no lactantes (es importante saber los animales que contribuyen a la muestra) se tendrán que analizar individualmente con muestras de sangre o tejido. También se pueden hacer pools de hasta 25 muestras de sangre y analizarlas con PCR (dependiendo del laboratorio).
En caso de un resultado positivo al virus, el animal se debe poner en cuarentena inmediatamente evitando especialmente el contacto de este con animales preñados.
Es recomendable hacer una segunda prueba como mínimo 3 semanas más tarde para confirmar que el animal está infectado persistentemente, ya que si es una infección transitoria no es necesario sacrificarlo.
Después de eliminar todos los animales PI, se deben analizar muestras de todos los terneros nacidos en la explotación durante los siguientes 9-12 meses para asegurarnos de que no han nacido más PIs.
Control sistemático
En contraste, el control sistemático implica una reducción en la incidencia y prevalencia de infecciones por BVDV, típicamente implementadas a nivel regional o nacional, donde el progreso se está evaluando y monitorizando.
La base es la bioseguridad con un fuerte énfasis en prevenir los contactos/movimientos de animales PI y vacas preñadas, especialmente novillas.

A nivel europeo, varios países han implementado con éxito el control sistemático de BVD desde principios de los años 90. Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca están prácticamente libres de la enfermedad. Austria, Alemania, Bélgica, Irlanda y Suiza también tienen programas nacionales que progresan con buenos resultados.
Programa Irlandés![]()
El programa de erradicación del BVD en Irlanda comenzó de forma voluntaria en 2012, pasando a una fase obligatoria en enero de 2013. Se basa en la identificación y eliminación de los animales PI.
Esto se hace con el uso de crotales de identificación oficial que toman una muestra de tejido de cada uno de los terneros nacidos en la explotación. Al aplicar el crotal, la muestra es recogida en un recipiente que está marcado con la identificación oficial del ternero. Esta se manda a uno de los laboratorios designados para el análisis de estas muestras.
En caso de un resultado positivo, el animal debe de ponerse en aislamiento cuanto antes hasta que es sacrificado y se puede confirmar como PI tomando una segunda muestra (esta vez de sangre), tres semanas más tarde.
Como la legislación del programa prohíbe el movimiento de animales positivos al BVDV, la principal fuente de infección de otras granjas es controlada de esta manera.
Otra forma común de entrada de infección es por vacas ‘troyanas’ (preñadas con un feto PI).
Los animales positivos no pueden salir de la explotación a no ser que sea directamente al matadero. Además, todas las explotaciones que tienen un resultado positivo deben someterse a una investigación llevada a cabo por un veterinario que ha sido adecuadamente entrenado.
Avance del programa
La prevalencia de los nacimientos de animales PI en 2019 continúa disminuyendo, y sólo el 0,04% de los terneros examinados en el año se encuentran infectados de manera persistente con BVDV (Ilustración 2), y estos se ubican en 0,76% de 83.000 rebaños de cría (Ilustración 3).


Esto representa una disminución en la prevalencia de terneros PI del 33,4% de la observada en 2018, y es una reducción de más de dieciséis veces en comparación con la prevalencia al comienzo de la fase obligatoria del programa en 2013, cuando el 0,66% de los terneros nacidos fueron PI (Ilustraciones 4 y 5).

Planes de futuro
En este momento el objetivo principal es el conseguir la erradicación del BVD. Al mismo tiempo, se está planificando la fase de vigilancia.
La nueva Ley Europea de Sanidad Animal que entrará en vigor en abril de 2021, establece los requisitos para que los programas de erradicación de BVD sean reconocidos a nivel europeo y en Irlanda se están considerando los cambios necesarios en el programa para lograr el reconocimiento una vez se consiga la erradicación.
Bibliografía: Gomez-Pacheco, J., Tarradas-Iglesias, C., Luque-Moreno, I., Arenas-Casas, A., Maldonado Borrego, J., Gonzalez, M., Perea-Remujo, J., 2009. Seroprevalencia de las infecciones por el virus Diarrea Vírica Bovina en ganado bovino en Andalucía. REDVET. Rev. electrónica Vet. 10. Mainar-Jaime, R.C., Berzal-Herranz, B., Arias, P., Rojo-Vázquez, F. a, 2001. Epidemiological pattern and risk factors associated with bovine viral-diarrhoea virus (BVDV) infection in a non-vaccinated dairy-cattle population from the Asturias region of Spain. Prev. Vet. Med. 52, 63–73. Vega, S., Orden, J., Garcia, A., Perez, T., Ruiz-Santa- Quinteira, J., de la Fuente, R., 2004. Seroprevalencia de anticuerpos frente al virus de la diarrea vírica bovina en el ganado bovino de la Comunidad Autónoma de Madrid. Lab. Vet. AVEDILA 28, 2–8.
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