La SARA, o acidosis ruminal subaguda es uno de los desafíos a los que se enfrentan las vacas lecheras durante su lactancia, afectando a:
- Producción de leche
- Salud general
- Longevidad
Es un proceso difícil de identificar.
Este sucede cuando el pH del rumen desciende a un nivel muy bajo (< 5,2), con una acumulación de AGV (ácidos grasos volátiles) y ácido láctico en el rumen originados por un exceso de hidratos de carbono de rápida fermentación unido a un déficit de fibra efectiva.
Si no se corrige a tiempo, se originará una acidosis metabólica, diarreas y/o deshidratación.
Técnicamente, el SARA se produce cuando el pH ruminal desciende de:
- 5,8 puntos en ganado lechero
- 5,6 puntos en ganado de carne
Durante al menos un periodo de 3 horas. Esto originará:
- Digestión de la fibra disminuída
- Producción disminuída
- Menor consumo de alimento
- Menor eficiencia alimenticia
- Problemas de salud podal
Al final, la acidosis ruminal subaguda se debe a un desequilibrio entre la producción de AGV y su absorción por las paredes del rumen; si el pH continúa descendiendo se producirán cambios en la población bacteriana y las vías metabólicas producirán ácido láctico en exceso, involucrado con la acidosis.
Por lo tanto, sus efectos se verán en:
- Rumen: veremos afectada la eficiencia alimenticia y se incrementarán los costes de alimentación.
Cuando desciende el pH por debajo de 6, la población del rumen disminuye, y esto afectará a la digestibilidad de la fibra.
- Consumo de alimento: originará patrones de alimentación erráticos y una reducción en el consumo del alimento.
Cuando el pH desciende, la vaca reduce su consumo de alimento, disminuyendo la producción de ácidos y llevando el pH a niveles normales; después la vaca come otra vez, provocando otro episodio de SARA y repitiendo el ciclo.
- Cojeras: estas tienen una importancia considerable en el bienestar y rentabilidad de las granjas, y existe una clara relación entre la acidosis y la inflamación del tejido de la pezuña.
Además, las cojeras pueden agravar el episodio de acidosis ruminal subaguda, ya que las vacas que sufren las cojeras verán modificados sus patrones de alimentación (derivado del dolor mayoritariamente).
- Manejo: el control de este proceso debe basarse en la adaptación de las papilas y microbiota ruminal, así como el adecuado consumo de fibra efectiva y del propio manejo nutricional en sí.
Fuente: bmeditores.mx, Luis Cardo
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