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El ectima contagioso (EC) es una enfermedad viral zoonótica altamente contagiosa que induce lesiones proliferativas y eruptivas en la piel, mucosa oral y gastrointestinal de los pequeños rumiantes.

Afecta principalmente a animales jóvenes, aunque, en ocasiones, los animales adultos también pueden presentar la enfermedad.

El agente causal de esta enfermedad es el virus Orf (ORFV), perteneciente al género Parapoxvirus.

El ORFV tiene una alta prevalencia a nivel mundial, causando importantes pérdidas económicas (Windsor et al., 2017).

El ORFV es principalmente transmitido por contacto directo. Dado que infecta y se replica en las células epiteliales en proliferación del estrato basal de la epidermis y mucosa oral y gastrointestinal, la presencia de heridas previas facilita la infección del virus (Fleming et al., 2015).

Ectima contagioso

Sin embargo, recientemente, se ha detectado la presencia de ORFV en sangre de animales afectados y sanos (Cheng et al., 2018; Pintus et al., 2024), lo que plantea posibles nuevas formas de transmisión de este virus.

Así mismo, la difícil erradicación del virus de las granjas afectadas, pese a aplicar una profunda limpieza y desinfección de las instalaciones, podría indicar la presencia de animales portadores asintomáticos. Por lo tanto, aún no se conoce con exactitud la patogenia y epidemiología de este virus.

La severidad de un brote de EC puede depender de muchos factores.

La primoinfección con el ORFV suele inducir lesiones más severas que los animales que se reinfectan en explotaciones donde el ORFV es endémico.

La patogenicidad del virus varía entre las múltiples cepas (Li et al., 2023).

La presencia de factores estresantes o inmunosupresores, ya sean infecciosos o de manejo, pueden favorecer una mayor severidad del brote de EC.

Esta enfermedad es autolimitante y, si no se produce contaminación con agentes bacterianos o fúngicos secundarios, las lesiones suelen resolverse en 3-6 semanas (Nandi et al., 2011). Sin embargo, en los casos donde se observan infecciones secundarias, hay una alta mortalidad.

El ORFV es capaz de evadir el sistema inmune por diferentes mecanismos y normalmente suele haber reinfecciones, pero las lesiones son más leves y se resuelven en un periodo de tiempo más corto (Bukar et al., 2021).

Actualmente, no existen tratamientos registrados a nivel mundial (Gómez et al., 2024). Tradicionalmente, se han utilizado múltiples antisépticos como yodo, hipoclorito de sodio, etc., aunque no han sido capaces de controlar o mejorar la enfermedad.

También se han usado diferentes antibióticos para controlar las infecciones bacterianas secundarias. Sin embargo, el uso de antibióticos no es efectivo para la infección vírica y además puede generar un aumento de resistencia a los antibióticos, por lo tanto, debería evitarse.

Recientemente, se ha observado que la aplicación de un antiséptico-analgésico tópico mejora la sintomatología en granjas con brotes activos de EC (Gómez et al., 2024).

Pese a que haya fármacos que mejoran la sintomatología del EC, la prevención y control de esta enfermedad tienen que estar basado en la vacunación (Lacasta et al., 2023; Gómez et al., 2024).

Únicamente algunos países como Australia y Francia poseen vacunas vivas atenuadas registradas que se usan en brotes de EC.

A nivel mundial, no hay ninguna vacuna registrada.

No obstante, estas vacunas inducen una protección parcial de corta duración (3-6 meses). Además, este tipo de vacunas pueden revertir su virulencia y poseen mayor facilidad de contaminación con otros agentes patógenos.

Actualmente, se están estudiando diferentes prototipos vacunales más eficientes y seguros frente al EC (Bala et al., 2018).

El diagnóstico precoz de la enfermedad es clave para adoptar las medidas de control correspondientes lo más rápido posible (Lacasta et al., 2024).

Tradicionalmente, el ectima contagioso se ha caracterizado por una alta morbilidad y muy baja mortalidad (Hosamani et al., 2009). Las lesiones de la piel y mucosa oral y gastrointestinal eran leves, a no ser que fueran contaminadas por agentes bacterianos o fúngicos secundarios. Todo ello daba lugar a un menor consumo de pienso, una menor ganancia de peso diaria y por ende, una reducción a nivel productivo (Hosamani et al., 2009).

En los últimos años se han observado numerosos brotes de EC caracterizados por lesiones mucho más severas, llegando a inducir una mayor mortalidad. Además, se han caracterizado numerosas cepas de diferente patogenicidad con una distribución variable según la región geográfica (Li et al., 2023).

Debido a ello, es importante actualizar la evolución clínica y lesional de esta enfermedad, así como las técnicas diagnósticas complementarias para la detección del ORFV.

El ORFV produce lesiones principalmente en la piel y en la mucosa oral y gastrointestinal. Las regiones de la piel más afectadas son la cara, en especial la comisura labial, zona periorbital y orejas, extremidades anteriores, ingle y pezones (Lacasta et al., 2024).

Las mucosas más comúnmente afectadas son las encías, paladar, lengua, esófago y rumen. En ocasiones, el abomaso puede verse afectado. Se han descrito lesiones pulmonares, sin embargo, estas no son relevantes en el diagnóstico del EC.

Las primeras lesiones que se observan en la piel, a los 2-5 días postinfección, son pápulas y vesículas (Figura 1a). Esta fase es muy rápida y puede evolucionar de dos formas.

Las vesículas pueden dar lugar a pústulas, o romperse y formar erosiones y costras (Figura 1b). Esta fase suele ser progresiva y observarse entre los 5-12 días postinfección.

Finalmente, a los 10-20 días postinfección, en algunos animales se suele observar una dermatitis proliferativa, caracterizada por masas pseudotumorales localizadas especialmente en las comisuras labiales (Figura 1c). Esta fase es la más grave de la enfermedad.

Hay una amplia variabilidad lesional del EC en la piel y algún tipo de lesión puede pasar desapercibido debido a la rápida evolución de las mismas. Además, frecuentemente, las lesiones pueden contaminarse con agentes patógenos secundarios como bacterias y hongos y dar lugar a patrones lesionales diferentes que pueden dificultar el diagnóstico de EC.

Por otra parte, es muy importante valorar las lesiones de la mucosa oral y gastrointestinal para el diagnóstico del EC. El patrón lesional es diferente y la evolución no es tan clara, porque la contaminación bacteriana es mucho más fácil que en la piel. Las lesiones iniciales del EC en la mucosa oral y gastrointestinal consisten en erosiones y úlceras, en ocasiones, cubiertas por una capa de fibrina y focos de necrosis (Figura 2).

El diagnóstico de EC en animales adultos, en especial en las madres, puede ser clave para el control de la enfermedad.

El patrón lesional es diferente. Estos animales suelen mostrar lesiones mucho más leves. De forma frecuente se pueden observar vesículas, pústulas o pequeñas costras en el pezón y en la ingle, aunque las comisuras labiales y las orejas pueden verse afectadas también. La mucosa oral y gastrointestinal no suelen mostrar lesiones.

Sin embargo, en la actualidad, se observa con frecuencia brotes de EC donde los animales adultos muestran lesiones cutáneas y de la mucosa oral y gastrointestinal muy severas, con un porcentaje de mortalidad elevado.

En ocasiones, las lesiones erosivas-ulcerativas cutáneas y de la mucosa oral y gastrointestinal pueden ser confundidas con otras enfermedades de declaración obligatoria como la viruela ovina, peste de los pequeños rumiantes, fiebre aftosa y lengua azul.

Por lo tanto, el diagnóstico clínico es clave en el EC. El análisis histopatológico y la serología pueden ser de gran ayuda. Sin embargo, para confirmar la infección por el ORFV, la PCR es la técnica diagnóstica recomendada.

A nivel histopatológico, la detección de cuerpos de inclusión eosinofílicos e intracitoplasmáticos en las células epiteliales de la piel y mucosas afectadas aproximaría mucho al diagnóstico de Orf (Figura 3).

Se han diseñado múltiples test ELISAs basados en diferentes proteínas del ORFV que son altamente específicos y sensibles (Lacasta et al., 2023; Zheng et al., 2024). El análisis serológico ayudaría a determinar el estado de seroprevalencia en las granjas afectadas.

Hay que tener en cuenta que los animales suelen seroconvertir más o menos un mes después de la infección. Por lo tanto, para valorar si las lesiones observadas son a causa de la infección por el ORFV, el hisopado de las mismas y el análisis por PCR es la técnica diagnóstica recomendada.

Se han desarrollado numerosas técnicas PCR específicas para este virus, algunas de ellas comerciales (Lacasta et al., 2024; Gómez et al., 2024).

En resumen, el EC es una enfermedad viral zoonótica causada por el ORFV que afecta a pequeños rumiantes en todo el mundo.

El EC se caracteriza por producir lesiones graves a nivel cutáneo y de la mucosa oral y gastrointestinal.

Pese a las importantes pérdidas económicas que genera, no hay vacunas registradas a nivel internacional.

Para establecer medidas de control precoces, el diagnóstico clínico de la enfermedad es clave.

La confirmación de un brote de EC debe basarse en otras pruebas diagnósticas complementarias como la histopatología y la PCR.

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BIBLIOGRAFIA 

1. Bala, J.A., Balakrishnan, K.N., Abdullah, A.A., Mohamed, R., Haron, A.W., Jesse, F.F.A., Noordin, M.M., Mohd-Azmi, M.L. 2018. The re-emerging of orf virus infection: a call for surveillance, vaccination and effective control measures. Microb. Pathog. 120, 55–63. https://doi.org/10.1016/J.MICPATH.2018.04.057

2. Bukar, A.M., Jesse, F.F.A., Abdullah, C.A.C., Noordin, M.M., Lawan, Z., Mangga, H.K., Balakrishnan, K.N., Azmi, M.L.M. 2021. Immunomodulatory strategies for parapoxvirus: current status and future approaches for the development of vaccines against Orf virus infection. Vaccines. 9, 1341. https://doi.org/10.3390/VACCINES9111341

3. Cheng, H. Y., Li, W. J., Li, X. M., Fan, Q. L., Tang, X. D., Liu, M. J., Ma, W. T., Chen, D. K. 2018. Pathogenicity of blood orf virus isolates in the development of dairy goat contagious pustular dermatitis. Vet. Mic. 219, 178–182. https://doi.org/10.1016/j.vetmic.2018.04.020

4. Fleming, S.B., Wise, L.M., Mercer, A.A. 2015. Molecular genetic analysis of Orf Virus: a poxvirus that has adapted to skin. Viruses. 7, 1505-1539. https://doi.org/10.3390/V7031505

5. Gómez, Á., Lacasta, D., Teresa Tejedor, M., Ruiz de Arcaute, M., Ramos, J. J., Ruiz, H., Ortín, A., Villanueva-Saz, S., Reina, R., Quílez, P., Navarro, T., Verde, M., Borobia, M., Windsor, P. A. 2024. Use of a local anaesthetic and antiseptic wound formulation for the treatment of lambs naturally infected with Orf virus. Vet. Mic. 292, 110037. https://doi.org/10.1016/j.vetmic.2024.110037

6. Hosamani, M., Scagliarini, A., Bhanuprakash, V., McInnes, C.J., Singh, R.K. 2009. Orf: an update on current research and future perspectives. Expert. Rev. Anti. Infect. Ther. 7, 879–893. https://doi.org/10.1586/ERI.09.64

7. Lacasta, D., Cuadra, M., Gómez, Á., Ortín, A., de Arcaute, M.R., Ramos, J.J., Villanueva-Saz, S., Tejedor, M.T., Ruiz, H., Verde, M., Reina, R. 2024. Comparative study of three different routes of experimental inoculation of the orf virus. Small Rum. Res. 233, 07248. https://doi.org/10.1016/j.smallrumres.2024.107248

8. Lacasta, D., Ríos, M., Ruiz de Arcaute, M., Ortín, A., Ramos, J.J., Villanueva-Saz, S., Tejedor, M.T., Ruiz, H., Borobia, M., Reina, R., Gómez, Á., Navarro, T., Windsor, P. A. 2023. Use of a local anaesthetic/antiseptic formulation for the treatment of lambs experimentally infected with Orf virus. Animals. 13, 2962. https://doi.org/10.3390/ANI13182962

9. Li, S., Jing, T., Zhu, F., Chen, Y., Yao, X., Tang, X., Zuo, C., Liu, M., Xie, Y., Jiang, Y. and Wang, Y. 2023. Genetic Analysis of Orf Virus (ORFV) Strains Isolated from Goats in China: Insights into Epidemiological Characteristics and Evolutionary Patterns. Vir. Res. 334, 199160. https://doi.org/10.1016/j.virusres.2023.199160

10. Nandi, S., De, U.K., Chowdhury, S. 2011. Current status of contagious ecthyma or orf disease in goat and sheep – A global perspective. Small Rum. Res. 96, 73–82. https://doi.org/10.1016/J.SMALLRUMRES.2010.11.018

11. Pintus, D., Cancedda, M. G., Puggioni, G., Scivoli, R., Rocchigiani, A. M., Maestrale, C., Coradduzza, E., Bechere, R., SilvaFlannery, L., Bullock, H. A., Macciocu, S., Montesu, M. A., Marras, V., Dore, S., Ritter, J. M., Ligios, C. 2024. ORF virus causes tumorpromoting inflammation in sheep and goats. Vet. Path. 3009858241241794. https://doi.org/10.1177/03009858241241794

12. Windsor, P.A., Nampanya, S., Tagger, A., Keonam, K., Gerasimova, M., Putthana, V., Bush, R.D., Khounsy, S. 2017. Is orf infection a risk to expanding goat production in developing countries? A study from Lao PDR. Small Rum. Res. 154, 123–128. https://doi.org/10.1016/J.SMALLRUMRES.2017.08.003

13. Zheng, W., Zhang, Y., Gu, Q., Liang, Q., Long, Y., Wu, Q., Xian, S. 2024. Development of an indirect ELISA against Orf virus using two recombinant antigens, partial B2L and F1L. J. Vir. Meth. 326, 114891. https://doi.org/10.1016/j.jviromet.2024.114891

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