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Fisiologia digestiva II

Fisiologia digestiva II

Mecanismos de control de la función digestiva (Regulación)

La función digestiva tiene una regulación muy compleja:

• Control nervioso

o Sistema Nervioso Autónomo

o Plexosintrínsecos

• Control hormonal – Células endocrinas – Péptidos

• Control humoral – Inmune

o Mastocitos

o Células enterocromafines o Células epiteliales

o Células musculares

o Histamina

o Serotonina

o Interleuquinas

o Factores de crecimiento

Nuestro sistema digestivo sabe en todo momento qué hay en el duodeno y está informando en el estómago a qué velocidad debe ir vaciando porque no interesa que se sobrecargue el intestino delgado.
Todo el funcionamiento del organismo es una adaptación que se ha llevado a cabo durante la evolución frente al aprovechamiento de los recursos y almacenamiento de éstos en momentos en que existen, para cuando se acaben.
En el intestino delgado, se cree que cada centímetro tiene su propia regulación. Podemos generar reflejos que regulen cada pequeña parte de éste. A la vez que se está regulando el intestino grueso .

Para llevar a cabo la regulación contamos con el sistema nervioso. Las neuronas aferentes del tracto digestivo tienen receptores de distensión (sobre todo en las capas musculares) que nos permitirán medir el volumen que existe en cada segmento del sistema gastrointestinal. También existen neuronas capaces de medir el pH.

Cuando comemos una ensalada, el sistema digestivo va a una velocidad más rápida que cuando comemos un bistec con roquefort, ya que lo que debe digerir es muy diferente.
Cuando comemos el bistec, en el duodeno hay unas células endocrinas que detectan la cantidad de alimento y secretan una hormona: péptido endocrino. Éste va a parar a una neurona aferente que se estimulará o inhibirá en función del péptido. De este modo, el sistema nervioso se entera de todo y responderá con estímulos como el de saciedad, en función de lo que hayamos comido.

El sistema inmune se ha desarrollado tal y como lo conocemos para mantener a raya las bacterias de la luz intestinal, para que se queden allí o para expulsarlas, pero sobre todo para que no entren. En el intestino es donde existen más células del sistema inmunitario.

El estómago secreta HCl gástrico (ácido clorhídrico) para realizar una predigestión, pero su función principal es mantener las células a raya, por lo que esta secreción está relacionada con el sistema inmunitario. Es decir, las células oxíntricas o parietales de la mucosa digestiva son las que secretan el HCl y el principal receptor que tienen éstas son de histamina. La histamina está secretada por los mastocitos, una célula del sistema inmunitario.

Control nervioso de la función gastrointestinal

Esta regulación requiere:

1) Una inervación extrínseca

2) Un Sistema Nervioso Entérico, localizado en la propia pared del trato digestivo con una gran diversidad de neuronas, tanto por su función (sensitivas,
interneuronas y motosecretoras), como por los neurotransmisores que liberan.

El fotimero de neuronas que necesitamos para regular todo esto están dispersas por todo el trato intestinal y forman parte del sistema nervioso entérico que actúa como cerebro del intestino. Si estuvieran en el cerebro no cabrían. Hay muchas más neuronas en el intestino que en el cerebro.

Sin embargo, el SNC afecta al SNE y viceversa.

Hay que entender que existen 2 niveles de funcionamiento:

a) Reflejos intrínsecos: los patrones y secreciones están dentro del mismo órgano.

Cualquier actividad en el sistema digestivo está regulada por un control central: si estudio la motilidad en un intestino extraído del animal observo que sigue los mismos patrones.

b) Reflejos extrínsecos: para que se dé, necesito que intervengan los nervios que inervan el intestino (el vago es lo más importante).

Las vías extrínsecas son el SNA (simpático y parasimpático). El vago recoge toda la información del sistema digestivo. El 85% de las fibras vagales son aferentes, por tanto sensitivas, que van de los órganos al SNC. Sólo el 15% de sus neuronas son eferentes o motoras.

En el digestivo, la estimulación de cada fibra vagal es distinta.

Las fibras vagales irán a sitios muy concretos. En cambio, una fibra simpática irá al ganglio y se dispersará. Además, el SNA Simpático no inerva directamente las células efectoras del sistema digestivo, es decir, ni músculo ni células excretoras. Lo que modificará será la actividad de otras neuronas.
Por eso los reflejos simpáticos son muy generales y los parasimpáticos son muy específicos.

Neutrotransmisores en el SNE

Todas las neuronas (eferentes) del sistema nervioso entérico presentan múltiples neurotransmisores. Esto permite que haya tanto respuestas inhibitorias como excitatorias. Además, la autonomía de cada segmento garantiza la adecuada respuesta a cada situación particular.

 

En el próximo artículo hablaremos de los péptidos y de las secreciones digestivas. Siguenos para saber más de fisiologia digestiva. Te esperamos!


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