En la primera parte de este artículo revisamos los principales factores que influyen en la aparición de cojeras en nuestra granja, entre ellas el manejo. En esta segunda parte profundizaremos en este importante factor.
En relación a este concepto, hay que prestar atención a dos aspectos: el manejo de los animales y de la nutrición.
MANEJO ANIMALES
Se trata de un factor que depende absoluta y exclusivamente de nosotros, y que debe estar bajo control. Además, en teoría es un factor fácilmente controlable.
La pregunta que hay que hacerse es, ¿cómo diseñamos las naves?. De esto va a depender que el manejo de los animales sea más o menos fluido o que necesitemos más o menos personal para ello.
- Una recomendación es aprovechar el comportamiento social y de rebaño de los animales, así como sus propias apetencias por un sitio o por un acceso en concreto; esto nos facilitará el manejo si colocamos los accesos según los gustos de los propios animales.
- En el caso de una ganadería en extensivo es muy similar. Se deben aprovechar las apetencias de los animales para moverlos hacia donde queramos (p.ej., en situaciones de saneamiento o en sesiones de podología), y así no es necesario hacer presión sobre ellos y generar estrés.
El manejo, tanto en una producción intensiva como extensiva, debe hacerse de manera natural y tranquila, siempre tratando de reducir el estrés.
En este sentido, otro factor importante es la aptitud del ganado. El ganado de leche está más acostumbrado al manejo y al contacto humano, mientras que el ganado de carne es más temperamental e impredecible. Hay que tener en cuenta siempre las características propias de nuestra explotación.
La nutrición es un factor predisponente muy importante, y que también está en nuestra mano tener bajo control.
- Aquí también procede hacer una diferenciación entre un sistema intensivo y otro extensivo. No es lo mismo un animal que se alimenta de pastos durante todo el año, y que requiere de suplementación en momentos concretos, que una producción en intensivo en la que hay una ración formulada y suplementada por un nutrólogo veterinario.
En una producción intensiva los requisitos alimentarios son más elevados debido a la propia intensidad de la producción.
Pero, no solo es importante el alimento o ración que se aporta a los animales, sino también el cómo se les aporta. Actualmente, el sistema de alimentación unifeed es cada vez más popular, tanto en producción intensiva como extensiva.
En este sentido, el diseño de las instalaciones relacionadas con la alimentación es importante también.
Tanto en una producción extensiva como intensiva, el diseño de los comederos debe ser adecuado a los animales y permitir la alimentación en una posición anatómicamente cómoda. La altura y el espacio para introducir las extremidades al acercarse al comedero debe ser adecuado. Si este llega al suelo, o es demasiado alto o ancho, el animal va a tener que adaptar su posición tensando los tendones flexores si tiene que agacharse, desgastando la pezuña y aumentando el riesgo de lesiones.

Otro factor de importancia es la formulación de la ración. Hay que tener en cuenta las necesidades y requisitos de los animales en función del momento de su vida productiva, y hay que utilizar alimentos de calidad y en su justa proporción, en base a los requerimientos de energía, proteína, oligoelementos, etc.
La formulación de una ración adecuada debe consultarse con un nutrólogo especialista. La nutrición tiene una importancia enorme en la aparición de los problemas de salud podal.
En relación a la nutrición, procede destacar uno de los problemas más frecuentes que se producen en el ganado vacuno: la acidosis ruminal.
En el rumen coexiste una población de microorganismos de diferente índole (bacterias, protozoos, hongos) en un equilibrio regulado básicamente por el pH ruminal. Estos microorganismos permiten la digestión de las fibras vegetales que hacen característica la digestión del ganado rumiante.
La mayoría de la población bacteriana en el rumen se mantiene en una abundancia determinada y en un estado de “comodidad” en torno a un pH de 6,5.
Si este pH se modifica levemente, dejarán de crecer de la manera adecuada y en la cantidad adecuada (abundancia), pero si el valor del pH baja demasiado, y/o si además este descenso es demasiado brusco, se producirá una disbiosis, y parte de esta población bacteriana morirá, de manera igual de brusca que el cambio en el pH.
Lo que ocurre a continuación es que, otras bacterias presentes en el rumen que en su abundancia normal (y moderada) podían ser útiles, al haberse producido un cambio del pH y la muerte de la mayoría de bacterias, proliferan en mayor abundancia, pudiendo ocasionar problemas.

Hay que sumarle un evento más: la población bacteriana muerta debido al cambio de pH en el rumen va a acumularse en el mismo generando toxinas.
En las paredes bacterianas se encuentra el lipopolisacárido de membrana (endotoxina). Este es un componente mayoritario de las membranas externas de las bacterias Gram -, y es un estimulante del sistema inmune con un potente efecto tóxico. Entre otras funciones, tiene un papel fundamental en la adhesión de las bacterias a las células epiteliales.
La endotoxina en sí es una fracción del lipopolisacárido de la pared celular que, al solubilizarse, actúa como una toxina. Al morir las bacterias, esta endotoxina se libera y se dirige hacia el sistema circulatorio muy rápido.
Además, estas toxinas tienen una afinidad especial por las láminas del corion (unión falange-casco). Si esta unión desaparece se produce lo que se denomina infosura, que hay que distinguir de la laminitis. Si llegamos a esta situación con un animal, solo nos quedará la opción tratamientos paliativos.

Este es un problema muy importante en vacuno lechero, pero también en el ganado de carne.
Por lo tanto, la laminitis y la infosura no se refieren al mismo concepto. Cuando se produce una infosura puede aparecer de varias formas:
- Aguda: cojera de aparición muy rápida.
- Crónica
- Subclínica: como siempre, las presentaciones subclínicas entrañan mayores complicaciones. Es una de las formas de presentación más típicas y de las que más problemas generan.

Normalmente, sabemos que una infosura ha tenido lugar debido a presentaciones clínicas de otras enfermedades relacionadas como:
- Enfermedad de la línea blanca
- Doble suela
- Hematoma subsolar
- Úlcera de palma
- Úlcera en lumbres
- Abscesos en lumbres/ Línea blanca
- Fracturas horizontales del estrato
córneo - Mala calidad del estrato córneo
Todo esto a su vez se debe a lo que se conoce como acidosis ruminal subaguda (ARSA, SARA). Esto provocará la acidosis ruminal posterior, entre otras complicaciones.
En conclusión, si esta situación se produce en un animal únicamente no tiene mayor complicación que manejar ese animal o animales, pero si se debe a un problema en la formulación de la ración que le damos a todos los animales de la granja, la complicación del proceso puede agravarse mucho debido a que serán muchos los animales afectados.
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