Por ello, en una entrevista en RNE, ha vuelto a insistir, casi “rogar”, al Gobierno central que saque al lobo del LESPRE para “volver al equilibrio natural que existía” antes de la introducción de la especie en este listado y que lo ha “roto”. Así, ha recordado, que antes de la entrada del animal en este listado había en Cantabria entre 22 y 32 extracciones al año y los ataques al ganado y muerte de reses eran “muchísimo menores”.
El consejero ha señalado que “entiende perfectamente la preocupación” de los ganaderos y el Gobierno de Cantabria (PP) también le “preocupa mucho” el problema del lobo, que causó el pasado año 2.436 muertes de ganado.
Con este volumen de animales y con los daños que generan, para Palencia, los mecanismos de flexibilidad que existen en España para el control de la especie a los que hace unos días aludía el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, pueden servir para regiones que cuenten con uno o dos lobos, pero no para Cantabria, donde, según ha dicho, actualmente hay “22 manadas campando a sus anchas” por la comunidad, expandiéndose por el territorio y con un “crecimiento exponencial y a una velocidad tremenda” puesto que cada nueva camada suponen de 7 a 10 crías.
Decisión de la Comisión Europea
Hace unos días, la Comisión Europea decidió recabar información actualizada sobre la recuperación de las poblaciones de lobos en los países de la Unión Europea y su incidencia para evaluar si supone un peligro real para el ganado y la población y decidir si es necesario revisar las normas comunitarias que regulan la protección de este animal, a lo que desde España, el ministro Planas ya recordó que en el país ya existían “mecanismos de flexibilidad” para el control de la especie y que, según el consejero cántabro, “no valen para Cantabria”.
Palencia considera que el problema del lobo, que a su juicio está en estos momentos “bastante mediatizado y confrontado”, “exige diálogo” y una “reflexión social”.
“La distancia hace perder la perspectiva de la realidad. Desde Madrid o desde Bruselas es bastante fácil no entender lo que ocurre en Cantabria”, ha dicho Palencia.
Por ello, ha invitado tanto a Planas como a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en funciones, Teresa Ribera, a que acudan a Cantabria y “conozcan la realidad”.
“Estoy convencido de que tenemos muchos más puntos en común que lo que nos separan y diferencian. Esto se soluciona con información y diálogo”, ha apuntado Palencia, que cree que cuando estos ministros “conozcan la realidad de lo que ocurre en Cantabria van a entender mucho mejor el problema”.
Planas ha señalado que, también en el problema del lobo, “se necesita contar” con la implicación de los ganaderos de extensivo a la hora de implementar medidas.
De una forma ya más genérica, el consejero ha asegurado que el Gobierno de Cantabria (PP) está “muy comprometido” con los ganaderos y con la ganadería extensiva y cree que toda la sociedad, no solo las Administraciones sino los propios consumidores, deben contribuir a impulsarla porque “potencia la biodiversidad y cuida el medio ambiente”.







