Protocolos para el uso racional de antibióticos en vacuno de leche
Desde el inicio del trabajo en calidad de leche en las ganaderías, se ha buscado una disminución en el recuento de células somáticas, realizando para ello un control y tratamiento de las mamitis en cada explotación lechera.
Como técnicas de trabajo, se instauraron el Test de California (CMT, del ingles California Mastitis Test) y el control lechero, que permitían identificar a los animales con mamitis y administrarles un tratamiento que, en el mejor de los casos, se producía tras la identificación del agente implicado y, siendo optimista, un antibiograma.
¿Tenemos las mamitis bajo control?
Con el paso de los años, se han estudiado y clasificado las bacterias causantes de mamitis, pudiendo distinguirse entre bacterias las contagiosas y las ambientales, frente a las que se deben tomar diferentes medidas:
BACTERIAS CONTAGIOSAS: control durante el ordeño
BACTERIAS AMBIENTALES: control en el entorno
Buscando el posible origen de las mamitis, se observó que existe un periodo especialmente relevante, tanto por su riesgo como por su manejo específico: EL PERIODO SECO.
Una de las decisiones que se tomó, fue la implementación de una terapia de secado con antibiótico a todos los animales con una doble intención:
- Curar a los animales “crónicos” y/o subclínicos durante la lactación
- Proteger la ubre para evitar infecciones durante este periodo y el periparto
Al igual que en el caso del tratamiento de las mamitis durante la lactación, lo habitual en nuestro sector es que para los tratamientos durante el secado no se realice ni identificación bacteriológica ni antibiograma, sino que se hace un tratamiento de amplio espectro que, en principio, aumenta la probabilidad de eliminación de las bacterias en el interior de la ubre.

RECOLECCIÓN DE DATOS
Con toda la información disponible sobre las mamitis y los factores asociados, se realizan auditorías de las condiciones higiénico sanitarias de la explotación. No se limitan únicamente a la sala de ordeño, sino que se llevan a cabo en toda la ganadería, incluso en las zonas de paso hacia el ordeño.
Estas auditorías permiten valorar por dónde camina la vaca, así como el tamaño y estado de limpieza de los pasillos y cubículos. También son importantes para comprobar cómo se tumban las vacas, el estado de los bebederos (calidad del agua, cantidad y limpieza de los mismos), el estado de la ración en el pesebre y la valoración de los alimentos de forma individualizada. En definitiva, todo lo que conlleva “BIENESTAR ANIMAL”.
ANÁLISIS DE DATOS
El estudio de los datos registrados en la ganadería, incluyendo el porcentaje de mamitis clínicas y mamitis postparto, así como de los datos de la identificación y los antibiogramas de las muestras de leche, es esencial para ubicar la problemática.
APLICACIÓN DE MEDIDAS
Las medidas a aplicar deben estar consensuadas con el ganadero, ya que es mejor realizar pocas mejoras pero muy eficaces que dejar anotado en el papel todo lo que se debe hacer y, por falta de motivación, no realizar ningún cambio.
Llegamos al momento actual y nos encontramos con el PRAN (Plan Nacional de Resistencia de Antibióticos), un programa que tiene el objetivo de “reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencia a los antibióticos”. Dicho programa fue aprobado en 2014, pero hasta este año no se ha empezado a implantar en vacuno de leche, ya que inicialmente no se consideró un sector problemático.
PREVENCIÓN: Implantación de protocolos sanitarios y de prevención de enfermedades que incluye el Bienestar Animal
DIAGNÓSTICO: Basar la antibioterapia en técnicas de diagnóstico
SECADO SELECTIVO: Realización de secados selectivos
RECETA ELECTRÓNICA: Implantación de protocolos de tratamientos y la receta electrónica

¿Cuáles son los protocolos de tratamientos empleados en vacuno de leche?
Muestreo e identificación
Todos los protocolos de tratamientos se basan en las muestras de leche que permiten la identificaciones de patógenos y la realización de antibiogramas. Lo recomendable para cualquier ganadería es establecer un sistema de muestreo, pudiendo ser los propios ganaderos los que, previa formación para evitar posibles contaminaciones, recojan las muestras.
Lo ideal es crear un sistema de muestreo en el que, además de identificar a la vaca y el pecho afectado, se indique el tipo de muestra que se envía para poder realizar los estudios posteriormente. Esto debe estar consensuado con el laboratorio para que se registren los datos.

El porcentaje de cada tipo de muestra a enviar depende de cada ganadería y de la problemática existente: RCS del tanque, porcentajes de mamitis clínicas, de curaciones en el secado, de mamitis en el secado, etc. El porcentaje de muestreo debe establecerlo el técnico para obtener una base de datos fiable.

Protocolo de tratamiento de secado selectivo
Realizar secados selectivos consiste en llevar a cabo un secado con antibiótico únicamente a aquella vaca que lo necesita y no a todas las vacas en manta.
¿QUÉ GRANJAS?
Lo primero que debemos tener en cuenta es que con todas las medidas que se han ido aplicando a lo largo de los años, estamos en situación de poder realizar el secado selectivo con seguridad, aunque no en todas las ganaderías. Por ello, no se aconseja aplicarlo si se da alguna de las siguientes condiciones:
Presencia de mamitis asociados a microorganismos contagiosos (S. aureus, Mycoplasma spp.)
Elevado porcentaje de mamitis postparto (90 días postparto). Las mamitis postparto en las novillas pueden ser un buen indicador, ya que a estas no se les ha administrado antibiótico
RCS en el tanque > 250.000 células/ml
Condiciones de bienestar de los animales secos y en preparto inadecuados
Falta de disponibilidad de datos que se puedan monitorizar
¿QUÉ ANIMALES?
Una vez seleccionadas las ganaderías, debemos decidir en qué vacas no se aplica antibiótico, una decisión que depende del riesgo que se quiera asumir. Teniendo en cuenta que esto implica un cambio de mentalidad podemos comenzar siendo muy estrictos:
Vacas con menos de 100.000 RCS en el último control antes del secado
No haber presentado mamitis clínica durante la lactación, a no ser que se haya asegurado una curación bacteriológica a través de cultivos
CMT negativo el día del secado
Cultivo bacteriológico negativo en los días previos al secado
SECADO SEGURO
Es importante asegurarse de conocer bien la metodología de secado en las ganaderías en las que estemos trabajando, ya que al introducir una cánula en el pezón sin antibiótico podemos provocar nosotros mismos una contaminación del canal del pezón.
- Hay que tener en cuenta que aunque no se aplique un secado con antibiótico, SÍ se debe aplicar un tapón.
- Lo normal es que las vacas lleguen al secado con producciones altas, produciéndose un vertido de leche en los primeros días.
- Existen diversos estudios que sugieren que el tapón de queratina no sella completamente, por lo que es crucial evitar la posible entrada de bacterias de forma artificial.

¿CONSECUENCIAS DEL SECADO SELECTIVO?
¿Qué sucede con los animales a los que no se les ha administrado un secado antibiótico?
La respuesta es sencilla: NADA, tal y como demuestra el siguiente caso:

A la hora realizar el secado selectivo se eligieron a aquellas vacas con:
RCS control lechero previo al secado: < 100.000 células/ml
CMT el día del secado: negativo
La producción al secado superaba los 35 L de media, por lo que se realizó un pre-secado consistente en separar a las vacas 2 días antes de secarlas en un lote independiente, alimentándolas con una ración seca y agua ad libitum y continuando con el ordeño 3 veces al día.
De esta forma, la producción media el día del secado fue de 15 litros, provocando que al realizar el CMT el día de secado muchas vacas resultaran positivas. Por ello, a los 6 meses de comenzar el secado selectivo se tomó la decisión de que, a la hora de interpretar el CMT, solo se aplicaría antibioterapia si al menos 1 pecho marcaba diferente.
Los resultados obtenidos a lo largo de un año fueron:

En ambos casos, se detectaron mamitis clínicas a los 90 días postparto, lo que supone una reducción en el uso de antibióticos del 45%. En caso de haber aplicado el criterio del CMT positivo solo si un pecho marcaba más que los otros, la reducción del uso de antibiótico habría llegado al 65%.

Protocolo de tratamientos en lactación
Antes de comenzar a hablar de protocolos, es importante conocer los grados de severidad de las mamitis y cómo actuar ante ellas:

¿Como podemos encajar esto con el uso racional de los antibióticos?
Una vez obtenido un historial de muestreo, debemos realizar el análisis de los datos teniendo en cuenta la clase bacteriológica y el origen de la muestra, así como los resultados de los antibiogramas.
Como ejemplo de ello, se presentan los resultados obtenidos en la misma ganadería en la que se había hecho el secado selectivo. No se detectaron resistencias a los antibióticos y los resultados de los antibiogramas fueron los esperados para la clase bacteriológica implicada.

Si analizamos los datos de la identificación de patógenos de las muestras de secado, valorando a los 2 grupos con mayor porcentaje de mamitis, podemos ver que:
- El 63,98% de las muestras no tuvieron crecimiento
- El 22,34% de las muestras tuvo crecimiento de SCN

Al analizar los datos del antibiograma (la Gráfica 1 es una pequeña representación de las muestras), nos encontramos con un 72,7% de los SCN resistentes a la penicilina y el 100% sensibles a la Oxacilina (pone a prueba la cloxacilina).

MUESTRAS DE SECADO
Ante estos resultados, ¿cuál sería el protocolo de secado adecuado?
GRUPO SIN CRECIMIENTO: en el grupo de animales sin crecimiento (63,98%) no se administraría ninguna terapia antimicrobiana, colocando únicamente el tapón intramamario (coincidiendo con los animales con RCS en el último control con RCS < 100.000 células/ml y CMT negativo).
ANIMALES RESTANTES: en el 36 % de los animales restantes, tendríamos 2 opciones:
- Administrar una terapia antibiótica individualizada según los resultados del antibiograma. En ganaderías muy grandes es un sistema poco práctico que, además, aumenta el riesgo en lo que respecta a la seguridad alimentaria por posibles errores de tratamientos entre vacas y/o diferencias en el periodo de espera postparto.
- Administrar terapia según el antibiograma del porcentaje mayoritario de bacterias. En este caso, dada la resistencia a la penicilina lo recomendable sería realizar el secado con cloxacilina.

MUESTRAS MAMITIS CÍNICAS
El 62,27% de las muestras indicaban que las mamitis clínicas se asociaban a Enterobacterias, pero teniendo en cuenta que un porcentaje importante de las mamitis asociadas a bacterias Gram – tienen una curación espontánea, hay quien no recomienda administrar tratamientos con antibioterapia.
En mi experiencia, si el grado de mamitis es de Grado 2 y no se administran tratamientos, la probabilidad de pérdida del pecho (endurecimiento y secado del mismo) es muy alta.
En la Gráfica 2 se muestran los resultados de un antibiograma frente a Enterobacteriaceas, no testándose frente a las penicilinas ya que son productoras de penicilinasa.

En estos casos, el protocolo de actuación depende del grado de mamitis:
MAMITIS DE GRADO 1: se debe esperar a administrar cualquier antibiótico, debiendo enviarse muestras al laboratorio para, en caso necesario, administrar el tratamiento más adecuado.
MAMITIS DE GRADO 2 o 3: se debe administrar un tratamiento de urgencia. La muestra se debe recoger de todas formas para que, en caso que la vaca no se cure, administrar el tratamiento indicado según el antibiograma
Según el análisis anterior de las muestras, lo más probable es que la mamitis sea causada por una enterobacteria y, por lo tanto, se debe administrar un tratamiento adecuado:

El uso responsable de los antibióticos requiere el uso de técnicas de laboratorio adecuadas y el análisis de datos para indicar los tratamientos de urgencia más adecuados cuando estos sean necesarios, siendo fundamental dejar por escrito los protocolos de trabajo para que no quede nada fuera de control.
Sigue leyendo este contenido
Regístrate gratis o inicia sesión para acceder a todo el contenido de rumiNews.







