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Uno de los problemas que mayores pérdidas económicas ocasiona en los sistemas de producción de pequeños rumiantes son los nematodos gastrointestinales (NGI). La mayoría de estos NGI tienen un ciclo vital directo, es decir, no tienen hospedador intermediario.

De este modo, el hospedador (ovino o caprino) presenta los nematodos adultos que se reproducen, permitiendo que las hembras excreten huevos.

En la Figura 1 se puede observar cómo los huevos de nematodos salen al medioambiente a través de las heces y, al entrar en contacto con el suelo, el calor y la humedad favorecen su eclosión.

Al eclosionar los huevos se producen las larvas L1, que se desarrollan y mudan la cutícula, pasando a L2 dentro de las heces gracias a las condiciones medioambientales y a la presencia de bacterias que les sirven de alimento. Una segunda muda les permite desarrollarse hasta larvas L3.

Las larvas L3, aun con la cutícula y fuera de las heces, se mueven hacia los pastos y, cuando los animales pastan, consumen las larvas, comenzando nuevamente el ciclo (Rios-de Alvarez, 2009).

El desplazamiento de las larvas L3 dependerá de:

Estructura del pastizal (Silva et al., 2008)
Precipitaciones (Santos et al., 2012)
Humedad del suelo (Khadijah et al., 2013)
Radiación solar (van Dijk et al., 2009)

Esto explica por qué las larvas L3 están presentes en mayor proporción en los estratos bajos del pastizal y que su supervivencia y diseminación se vean favorecidas por las precipitaciones y la baja intensidad de luz solar.

Las condiciones ambientales también afectan a la duración del ciclo vital (7-21 días), dependiendo de si son más o menos favorables.

INDICADORES DE PARASITISMO

Además de los recuentos de huevos en heces (HPG, huevos/g de heces), existen indicadores de salud del animal (ausencia o nivel mínimo de parasitismo) que se resumen en el Five Point Check© (Bath and van Wyk, 2009) (Figura 2).

Estos indicadores son importantes para decidir si un animal debe o no desparasitarse.

 1  Descarga nasal: si bien no está directamente relacionada con los NGI, la presencia de secreción nasal clara o purulenta puede deberse a la presencia de larvas de la mosca Oestrus ovis.

Esta es una infección que, además de afectar al bienestar de los animales, puede conducir a problemas secundarios de inmunodepresión e infecciones bacterianas.

 2   Mucosa ocular: el uso de la tarjeta FAMACHA© (Figura 3) permite estimar el grado de anemia producido por el NGI hematófago Haemonchus contortus.

VER VÍDEO SOBRE LA HISTORIA DEL SISTEMA FAMACHA©

 3  Edema submaxilar: su aparición es un indicador típico de parasitismo y de hipoproteinemia producida por los NGI.

 4  Condición corporal: medición subjetiva de la CC, ya sea de manera visual (en el caso de ovinos y caprinos de pelo corto) o por palpación del lomo y costados (en animales de lana). Se utiliza una escala del 1 al 5 (Figura 4).

 5  Dag Score: utilizada para medir, de manera subjetiva, el nivel de suciedad por heces blandas o diarrea que se acumula en la parte trasera de los animales.

Tanto en la medición de la CC como en el Dag Score es recomendable que el evaluador sea siempre el mismo para minimizar el error humano.

En la Figura 5 se muestran todas las escalas utilizadas en el Five Point Check©.

PRÁCTICAS SOSTENIBLES PARA EL CONTROL PARASITARIO

Cuando se habla de control sostenible del parasitismo, se refiere al uso de alternativas que eviten la aparición de resistencias y minimicen la aparición de enfermedades y pérdidas productivas (Besier, 2012).

Por otra parte, el control integrado de parásitos es la combinación del control tradicional junto con el control alternativo, para así no depender exclusivamente de los antihelmínticos comerciales, sino utilizar indicadores y otras medidas de control que permitan espaciar el uso de los mismos (Kahn and Woodgate, 2012).

El objetivo al final es mantener parte de la población parasitaria “en refugio”, es decir, desparasitar solo aquellos animales que lo requieran, evitando así que todos los NGI estén expuestos a los compuestos comerciales y que desarrollen resistencias (Figura 6).

Entre las alternativas incluidas en el control sostenible de NGI se encuentran aquellas que ayudan a reducir la ingestión de larvas infectivas (L3) y aquellas dirigidas al animal (hospedador).

A. ESTRATEGIAS BASADAS EN EL ADECUADO MANEJO DEL PASTIZAL PARA MINIMIZAR LA INGESTIÓN DE LARVAS (L3)

Adecuados períodos de rotación/descanso del pastizal entre un grupo de animales y el siguiente, tratando de evitar que las larvas del primer grupo de animales contaminen al siguiente.

Pastoreo de animales jóvenes/con baja inmunidad en praderas “limpias”, es decir, que no hayan sido previamente pastoreadas por animales adultos contaminados.

Evitar el sobrepastoreo ya que, a medida que los animales consumen demasiado la biomasa de la pradera, se acercan a los estratos inferiores donde la posibilidad de contaminación con larvas L3 o estadios infectivos de los NGI es mayor.

Uso de forrajes bioactivos o plantas que contengan metabolitos secundarios: los taninos, saponinas y lectinas, entre otros, pueden tener efecto antihelmíntico, contribuyendo a la disminución de las cargas parasitarias.

Uso de praderas multiespecie, de forma que los animales tengan acceso a una dieta adecuada y diversa que les permita cubrir mejor sus requerimientos nutricionales, mejorando así su capacidad de respuesta inmunitaria frente a los parásitos.

Además, tienen más posibilidades de acceder a plantas con metabolitos secundarios.

Uso de estratos vegetales de diferentes alturas: esto permite que los animales (principalmente cabras) puedan alternar el pastoreo con el ramoneo y así reducir el consumo en los estratos más contaminados.

Pastoreo mixto: la combinación de ovinos y caprinos con otras especies como bovinos o equinos se refleja en una disminución de la carga de larvas infectivas en los potreros de manera que, tras el pastoreo de los pequeños rumiantes, dejaremos pastar a bovinos o equinos, que actuarán como “aspiradoras de larvas L3”.

Tratamientos alternativos, como el uso de hongos nematófagos (p.ej. Duddingtonia flagrans), que se suministran a los animales a través del alimento, desarrollándose estos en las heces, atrapando las larvas y evitando que contaminen los pastos y recontaminen a los animales.

B. ESTRATEGIAS BASADAS EN EL ADECUADO MANEJO DE LOS ANIMALES

Selección/descarte de animales: conservar en el rebaño los animales más productivos y resistentes al parasitismo, y descartar aquellos que requieran constantes desparasitaciones o que permanentemente presenten cargas parasitarias elevadas.

También podemos descartar animales en edad avanzada ya que pueden presentar problemas de dentadura, lo cual afecta a su alimentación, comprometiendo su inmunidad y haciéndolos más susceptibles a enfermedades.

Uso de razas más resistentes: algunas razas tienden a ser mas tolerantes al parasitismo y, a pesar de la carga parasitaria, crecen y se reproducen de manera adecuada.

En el caso de los ovinos de pelo son conocidas las razas St. Croix y Katahdin por su mayor resistencia al parasitismo (Burke and Miller, 2004).

Desparasitación selectiva, a través del uso de los indicadores antes mencionados, como FAMACHA© o la medición de la CC.

Es importante tener mucho cuidado con aquellos animales con la inmunidad comprometida (próximos al destete o periparto), así como con los animales nuevos en el rebaño.

Suplementación estratégica: la relación entre una adecuada nutrición y una buena inmunidad es de sobra conocida, por lo que es muy importante que los animales reciban una correcta alimentación, principalmente durante los estados fisiológicos donde los requerimientos nutricionales son mayores (crecimiento y reproducción).

Tratamientos alternativos, por ejemplo, las partículas de cobre, muy efectivas principalmente en cabras. Se aplican en forma de bolo cada 3 meses en animales adultos y jóvenes (Vatta et al., 2012).

BIBLIOGRAFIA
Bath, G., van Wyk, J., 2009. 2009 Five point check TST.pdf. Small Rumin. Res. 86, 6–13. https://doi.org/https://doi.org/10.1016/j. smallrumres.2009.09.009
Besier, R., 2012. Refugia-based strategies for sustainable worm control: Factors affecting the acceptability to sheep and goat owners. Vet. Parasitol. 186, 2–9. https://doi.org/10.1016/j.vetpar.2011.11.057
Burke, J., Miller, J., 2004. Relative resistance to gastrointestinal nematode parasites in Dorper, Katahdin, and St. Croix lambs under conditions encountered in the southeastern region of the United States. Small Rumin. Res. 54, 43–51. https://doi.org/10.1016/j.smallrumres.2003.10.009
Kahn, L., Woodgate, R., 2012. Integrated parasite management: Products for adoption by the Australian sheep industry. Verterinary Parasitol. 186, 58–64. https://doi.org/10.1016/j.vetpar.2011.11.046
Khadijah, S., Kahn, L., Walkden-Brown, S., Bailey, J., Bowers, S., 2013. Translation of H. contortus and T. colubriformis from egg to establishment in grazing sheep is unaffected by rainfalltiming, rainfall amount and herbage height under conditionsof high soil moisture in the Northern Tablelands of NSW. Vet. Parasitol. 197, 204–211.
Mallet, R., 2021. Responsible Anthelmintic Use & Resistance [WWW Document]. URL https://www.bimectin.com/responsibleuse-exports/responsible anthelmintic-use-resistance
Rios-de Alvarez, L., 2009. Mechanisms of action of plant secondary metabolites and their effect on the immune response of parasitised sheep. The Edinburgh University.
Santos, M., Silva, B., Amarante, A., 2012. Environmental factors influencing the transmission of Haemonchus contortus. Vet. Parasitol. 188, 277–284. https://doi.org/http://dx.doi.org/10.1016/j.vetpar.2012.03.056
Silva, B., Amarante, M., Kadri, S., Carrijo-Mauad, J., Amarante, A., 2008. Vertical migration of Haemonchus contortus third stage larvae on Brachiaria decumbens grass. Vet. Parasitol. 158, 85–92. https://doi.org/10.1016/j.vetpar.2008.08.009
Thompson, J., Meyer, H., 1994. Body condition scoring of sheep, Oregon State university Extension Service. van Dijk, J., de Louw, M., Kalis, L., Morgan, E., 2009. Ultraviolet light increases mortality of nematode larvae and can explain patterns of larval availability at pasture. Int. J. Parasitol. 39, 1151–1156. https://doi.org/10.1016/j.ijpara.2009.03.004
Vatta, A., Waller, P., Githiori, J., Medley, G., 2012. Persistence of the efficacy of copper oxide wire particles against Haemonchus contortus in grazing South African goats. Vet. Parasitol. 190, 159–166. https://doi.org/http://dx.doi.org/10.1016/j. vetpar.2012.06.018

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