Los ácidos orgánicos, como el butírico, han sido ampliamente utilizados con el objetivo de reducir el crecimiento bacteriano y fúngico en piensos destinados a alimentación animal. Los ácidos orgánicos suelen presentarse en forma de sales, ofreciendo ventajas funcionales y de manejo.
Estas sales son menos volátiles y se liberan de forma más gradual en el medio en comparación con los ácidos en su forma libre. Los ácidos orgánicos carboxílicos pueden ser divididos de acuerdo con su estructura molecular y/o aplicaciones.
Ácido Butírico
El ácido butírico es un ácido orgánico monocarboxílico de cadena corta, con función antibacteriana.
Administrado a rumiantes estimula y regula el crecimiento del epitelio ruminal, tanto de forma directa por el aporte de energía, como indirecta, gracias al efecto en la secreción de hormonas y factores de crecimiento.
Posee un pKa de 4.82, que garantiza que a pH fisiológico en el intestino delgado se encuentre parcialmente en forma no disociada. En su forma no disociada el ácido butírico traspasa la pared celular, ejerciendo su función bactericida.
Los efectos beneficiosos observados con la suplementación de butiratos han sido más destacados en animales lactantes.
La suplementación con butiratos en prestarter de terneros y corderos produce un aumento en la longitud de las papilas ruminales, incremento en la ingesta pre y posdestete, y aumento de la GMD predestete (Gorka et al., 2018 y Cavini et al., 2015).
Ácido Fumárico
El ácido fumárico pertenece al grupo de los ácidos dicarboxílicos y ejerce función acidificante. Al poseer un valor de pKa menor de 4, se disociará en el tracto gastrointestinal liberando iones H+, acidificando el medio.
El ácido fumárico ha sustituido, en gran medida, al ácido cítrico en alimentación por su mayor poder acidificante a dosis inferiores (1,36 g de ácido cítrico por cada 0,91 g de ácido fumárico).
Asimismo, la acción antibacteriana del ácido fumárico contra ciertas bacterias patógenas (E.coli y S.typhimurium) ha mostrado ser superior en comparación con otros ácidos orgánicos (Sandler and Binder et al., 1996).
No obstante, los ácidos orgánicos de cadena corta son rápidamente absorbidos en fracciones proximales del tracto gastrointestinal, dificultando que puedan ejercer su acción beneficiosa en partes distales del intestino.
Por lo tanto, la administración de estos ácidos orgánicos en una forma protegida que permita la liberación gradual a lo largo del tracto gastrointestinal mejoraría la integridad epitelial y en definitiva la salud intestinal.
¿Qué función ejercen los aceites esenciales sobre la salud intestinal?
Los aceites esenciales son compuestos naturales derivados de plantas. Buena parte de los principios activos de los aceites esenciales son terpenoides (carvacrol, cinamaldehído, timol, etc.). Los aceites esenciales tienen propiedades antimicrobianas gracias a una triple acción:
1.Incrementan la permeabilidad de la membrana celular de las bacterias debido a su naturaleza lipofílica, provocando la fuga de constituyentes citoplasmáticos e iones.
2.Aumentan la liberación de enzimas digestivos, reduciendo la cantidad de nutrientes disponibles para el crecimiento bacteriano.
3.Inhiben la síntesis de proteínas bacterianas y reducen la motilidad de los flagelos.
Destacan el timol y cinamaldehído por su acción antimicrobiana. La absorción de los aceites orgánicos esenciales tiene lugar principalmente en el intestino delgado gracias a la acción de la lipasa pancreática (SI, W., et al., 2005).
¿Qué ventajas aporta la microencapsulación?
La encapsulación mediante diferentes métodos es una forma eficaz de proteger los principios activos del ambiente ruminal, y de proporcionar ventajas tecnológicas, previniendo las pérdidas por evaporación, protegiendo los principios activos frente a agentes medioambientales y permitiendo transformar productos líquidos en sólidos gracias a la cubierta grasa que se presenta en forma sólida a temperatura ambiente.
Además, evita reacciones con otros componentes del pienso.
Esta protección impide que los productos sean liberados y absorbidos por completo en niveles proximales del tracto gastrointestinal permitiendo la llegada de las moléculas activas a partes distales donde son liberadas gracias a la acción de la lipasa pancreática.
Esta es una condición indispensable para cualquier solución nutricional que tenga como objetivo mejorar la salud de la pared intestinal y actuar contra bacterias patógenas albergadas en porciones distales del intestino.
Una manera de determinar el grado de protección que proporciona este tipo de tecnología frente a la degradación ruminal es mediante técnicas in situ e in vivo.
La validez de la técnica in situ se ha contrastado debido a la estrecha correlación existente entre los valores de degradabilidad in situ de diferentes alimentos y los valores obtenidos in vivo en animales canulados en el rumen y en duodeno (Madsen y Hvelplund, 1985).
La técnica de microencapsulación utilizada por Tecnovit (goteo electro-hidrodinámico) ha sido testada en la UPM mediante la técnica in situ, con resultados muy satisfactorios.
Las incubaciones in situ se realizaron sin efectuar ningún procesado previo de las muestras, es decir, manteniendo su presentación original.
Las muestras presentaron una protección altamente efectiva frente a la degradación ruminal, consiguiendo unos niveles de protección de los principios activos a la entrada al duodeno superiores al 70%.

Butytec plus actúa en sinergismo
Butytec Plus combina los efectos beneficiosos del butirato de Ca, ácido fumárico y aceites esenciales (carvacrol, cinamaldehído y timol), sometidos a un proceso de microencapsulación con una matriz grasa que proporciona ventajas tecnológicas y funcionales.
En el caso concreto del ácido butírico, el aporte de butirato sin proteger en alimento sólido afectará principalmente al rumen, ya que son sales altamente solubles.
Por el contrario, la utilización de butirato microencapsulado permite una exposición más continuada del epitelio ruminal al butirato, y que una parte importante llegue al intestino.
Por otro lado, la acción directa del butirato en abomaso, escapando a la acción del rumen, produce un aumento de la ingesta de alimento sólido en los primeros días de vida. La encapsulación de butirato de calcio ha sido estudiada y demostrada como una forma de protección efectiva, proporcionando una liberación paulatina a lo largo del tracto gastrointestinal (Smith et al., 2012, van den Borne et al., 2015).
El ácido fumárico actúa disminuyendo el pH del medio. La disminución del pH en el tracto gastrointestinal favorecerá la acción bactericida del ácido butírico al aumentar la diferencia pH-pKa del medio ácido.
Esta acidificación del medio favorece a las bacterias saprófitas en detrimento de las bacterias patógenas, debido a que las condiciones óptimas para el desarrollo de las bacterias saprófitas es a pH ácidos y las bacterias patógenas se ven favorecidas por pH más alcalinos.
De este modo se demuestra el sinergismo entre el ácido butírico (bactericida) y el ácido fumárico (bacteriostático y acidificante) y cómo la acción sinérgica de ambos ejerce beneficios sobre la salud intestinal.
Los principios activos de Butytec Plus garantizan la acción bactericida, bacteriostática y antioxidante.
Butytec Plus ha demostrado ser una alternativa eficaz al uso de antibióticos promotores del crecimiento.
La aplicación de Butytec Plus en granja es sencilla, recomendándose una inclusión en el pienso a dosis en torno a 1 kg por tonelada de pienso, en función de la especie y del estado productivo de los animales.
Butytec Plus es una alternativa eficaz frente al uso de antibióticos para la mejora de la salud intestinal, bienestar y productividad de los animales.






