| La paratuberculosis (PTB) es una infección ocasionada por una bacteria del género Mycobacterium (concretamente, M. avium subsp. paratuberculosis) que puede afectar a multitud de especies animales domésticas y silvestres entre las que podemos incluir a los rumiantes domésticos y salvajes. |
En el ámbito de los pequeños rumiantes, al ser una infección que raramente se manifiesta afectando a muchos animales a la vez, se ha cometido el error durante muchos años de no tenerla en consideración en referencia al control.
¿CÓMO SE MANIFIESTA LA PARATUBERCULOSIS?
La paratuberculosis ocasiona una enteritis granulomatosa de curso crónico que, progresivamente, ocasiona un síndrome de malabsorción en los animales infectados.
Los animales, que habitualmente se infectan tras el nacimiento -aunque hay otras posibilidades-, normalmente manifiestan un cuadro clásico de adelgazamiento progresivo y episodios de diarrea en la fase final de la infección que precede a una muerte segura.
En esta fase clínica, que no es más que la fase final de la infección, el animal excreta una gran cantidad de microrganismos a través de las heces, contaminando el ambiente y favoreciendo la supervivencia de la bacteria en la explotación.
| Desafortunadamente, la importancia económica de la infección se ve enmascarada por el carácter inespecífico de los síntomas y el escaso número de animales que los desarrollan a la vez en los rebaños afectados, a lo que se une el limitado número de casos en el que se realiza el diagnóstico específico de la infección. |
¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE LA PARATUBERCULOSIS EN LOS REBAÑOS INFECTADOS?
Si bien las pérdidas directas asociadas a la mortalidad (-10%)pueden ser las más evidentes y, en ocasiones, las únicas perceptibles por parte del ganadero, lo cierto es que el efecto de la paratuberculosis va mucho más allá.
Desvieje prematuro
Para empezar, hay que contabilizar el efecto que ocasiona el desvieje prematuro de una serie de animales que, alrededor de los 2-3 años de edad, se encuentran en su mejor momento productivo.
Hay explotaciones que, si tienen una elevada tasa de desvieje, puede ser que ni siquiera lleguen a observar la clínica propia de la infección, aunque lo cierto es que cada vez se observa la paratuberculosis clínica en individuos más jóvenes.
Pérdidas indirectas
Por otro lado, hay que considerar las pérdidas indirectas asociadas a la infección que, en conjunto, pueden llegar a ser más importantes que las directas. En función de la prevalencia, puede registrarse:
Una disminución importante de las producciones (láctea y cárnica).
Una mayor predisposición a padecer otro tipo de procesos, entre los que destacan las mamitis, por su efecto sobre la economía de las explotaciones lecheras.
¿CÓMO SE COMPORTA MYCOBACTERIUM PARATUBERCULOSIS?
Animales susceptibles
La Paratuberculosis puede afectar a múltiples especies entre las que se incluyen los caballos, los perros, los cerdos o los conejos, donde M. avium subsp. paratuberculosis puede generar cuadros clínico-lesionales muy importantes.
Todo ello complica muchísimo determinar cuál es el reservorio principal de la infección.
Si bien todos los factores que generan estrés en los animales predisponen a la aparición de la sintomatología clínica, lo cierto es que la susceptibilidad a la infección disminuye con la edad.
Los animales jóvenes son los más sensibles a la infección, lo cual no quiere decir que los animales adultos no puedan infectarse.
Sin embargo, en este último caso, es bastante improbable que lleguen a pueden ser portadores y eliminar el microorganismo sin manifestar síntomas.
Transmisión
Hay que tener claro que el microorganismo se elimina a través de las heces de los animales infectados (Imagen 1), facilitando enormemente su supervivencia en las explotaciones, lo que supone un serio hándicap para el control efectivo de la explotación.

Se trata de un microorganismo que sobrevive mucho tiempo en el exterior, especialmente en zonas húmedas y sombrías, permaneciendo infectante durante meses. |
Los animales infectados excretan la bacteria a través de las heces durante varios años, de forma intermitente antes de desarrollar el cuadro clínico. Además, también se ha demostrado su presencia en
otras posibles fuentes de infección, como la leche o el semen.
El contagio es fundamentalmente fecal-oral pues, en el caso de desarrollarse la lactancia natural, los animales se infectan al mamar de las ubres sucias de sus madres.
La transmisión venérea y el contagio a través de pastos o agua contaminada también son posibles vías de infección.

| Signos clínicos
Clínicamente, la presentación esporádica de los casos ha conducido, desafortunadamente, a menospreciar su importancia. Como ya hemos comentado, se trata de la fase final de la infección, una fase en la que la bacteria ha vencido todos los recursos disponibles por parte del sistema inmunitario del hospedador, incapaz de controlar la diseminación de la bacteria.
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¿QUÉ PODEMOS HACER FRENTE A LA PARATUBERCULOSIS?
Lo primero que se debe tener claro es que no es una lucha sencilla y no hay un tratamiento eficaz para la infección. infección. Por eso, lo más importante es eliminar a los individuos afectados lo antes posible, pues todo el tiempo que permanezcan en la explotación estarán excretando la bacteria, favoreciendo así su mantenimiento en el rebaño.
A partir de ahí, la forma de proceder dependerá de muchos factores entre los que deberían considerarse la prevalencia de la infección y, posiblemente lo más importante, las “posibilidades de trabajo” de la explotación.
Si el objetivo es disminuir la prevalencia e incluso llegar a la erradicación, se debe tener en cuenta que el diagnóstico no es sencillo y se complica especialmente en los estadios iniciales de la infección.
Tal y como se ha señalado anteriormente, la gran capacidad de supervivencia del bacilo en el exterior implica la existencia de un verdadero reservorio telúrico frente al que es muy complicado luchar.
| Para el control de la Paratuberculosis se deben considerar las siguientes medidas, teniendo en cuenta que lo primordial es tratar de evitar o limitar la infección de los individuos jóvenes de la explotación:
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Cuando estas medidas sean inviables (o al menos no aplicables en su totalidad), existen vacunas que reducen la excreción de la bacteria en las heces y limitan muchísimo la presentación de síntomas clínicos.
Es importante recordar que la vacuna no previene la infección, pero limita sus consecuencias. En algunas comunidades autónomas su uso está o ha estado restringido, por lo que hay que consultar las condiciones de su uso en cada zona.
La Paratuberculosis es una infección compleja cuyos efectos, enmascarados en muchos momentos, han motivado que no se le haya prestado atención a la hora de plantear estrategias de control efectivas.
No todas las explotaciones tienen los recursos necesarios para plantear un programa de control y erradicación y, en estos casos, la vacunación se presenta como una estrategia útil y rentable para mitigar el efecto clínico de la infección en los rebaños ovinos y caprinos. |
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Se trata de un microorganismo que sobrevive mucho tiempo en el exterior, especialmente en zonas húmedas y sombrías, permaneciendo infectante durante meses.
La Paratuberculosis es una infección compleja cuyos efectos, enmascarados en muchos momentos, han motivado que no se le haya prestado atención a la hora de plantear estrategias de control efectivas.



